La retención en el factoring es la parte del monto de tu operación que no recibes al inicio, sino cuando el pagador cancela la factura. Por eso el adelanto llega en dos partes. Aquí te explicamos qué es la retención, para qué sirve y cuándo vuelve a tus manos.
Qué es la retención en el factoring
Cuando cedes una factura, primero se aplica la tasa de la operación al monto neto que debe pagar tu cliente. Esa tasa se expresa como tasa efectiva mensual (TEM). Sobre el resultado se separan dos partes: la mayor se desembolsa al aprobarse la operación, y la otra queda retenida hasta el cobro. Esa segunda parte no es un costo adicional: es una parte diferida del monto que te corresponde.
En Cloud Factoring adelantamos hasta el 95% de ese monto en el primer desembolso, y el resto queda retenido hasta el cobro. El porcentaje de cada operación se informa antes de aprobarla, junto con la tasa y el monto a desembolsar. Si quieres verlo con números, revisa nuestro ejemplo numérico de una operación, que usa valores hipotéticos.
Para qué sirve
La retención en el factoring funciona como un fondo de cobertura mientras tu cliente no paga. En Cloud Factoring, ese fondo cubre dos situaciones: el costo de los días adicionales si tu cliente paga tarde, y los gastos de cobranza.
Retención no significa con o sin recurso
Que exista una retención no te dice si la operación es con recurso o sin recurso. Esa diferencia se define en el contrato. En el factoring con recurso, tú sigues respondiendo por el pago de tu cliente. Si él no paga, la empresa de factoring puede exigirte a ti el pago, incluso por la vía judicial.
Una señal frecuente de que una operación es con recurso es que te pidan garantías adicionales, como una letra, un pagaré, un cheque o un aval. Por eso conviene revisar el contrato y lo que te solicitan antes de ceder tu factura.
Cloud Factoring opera sin recurso y no pide ese tipo de garantías. Si tu cliente se atrasa o no paga, no devuelves el adelanto ni pagas más allá de lo retenido. Las excepciones son los supuestos de responsabilidad del proveedor que define el contrato, como fraude o información no revelada. Los explicamos en cuándo el factoring sin recurso no te protege.
Cuándo se devuelve la retención en el factoring
Pago a tiempo o anticipado: recibes la retención completa dentro de los cinco días hábiles siguientes al cobro.
Pago con atraso: la retención se aplica al costo de los días adicionales y a los gastos de cobranza incurridos. Cuando el atraso supera los 30 días calendario, puede aplicarse en su totalidad.
En ningún caso el atraso o la insolvencia de tu cliente te obligan a pagar más allá de lo retenido.
Un detalle sobre el pago anticipado
Si tu cliente cancela la factura antes de la fecha prevista, la retención se devuelve completa. Sin embargo, el costo financiero no se recalcula: se mantiene la tasa aplicada en la liquidación. Conviene tenerlo en cuenta si tu cliente suele pagar antes de tiempo.
Qué revisar en la liquidación de tu operación
Cada operación queda individualizada en una liquidación de adquisición. Esa liquidación detalla, como mínimo, la factura, la empresa pagadora y el monto neto a pagar. También indica la tasa, el monto retenido, el monto a desembolsar y la fecha de pago. Con esos datos sabes desde el inicio cuánto recibes hoy, cuánto al cobro y desde qué fecha correrían los días adicionales. La cesión, por su parte, queda registrada en Factrack de CAVALI.
Para entender cómo se calcula la tasa y el costo de la operación, revisa nuestro artículo sobre el costo del factoring. Las condiciones completas están en nuestras preguntas frecuentes.
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